dimecres, 20 de gener del 2010

Exceso de confianza.

La ocasión merece que esta vez escriba en castellano. Pienso que de esta manera no rompo con un compromiso que me hice cuando me inicié en este mundo del blog. El de hacerlo en catalán. Será la excepción que de vez en cuando confirme la regla.

Aunque recibí toda mi educación en castellano y en casa lo hablamos, siempre me sentí diferente por el hecho de no hablar catalán y de que nadie lo hiciera cuando se dirigían a mí. Eran así de educados. Supongo que en aquel momento ya intuía el valor integrador que tiene el conocer y sobre todo usar una lengua. Tuve la suerte de poder profundizar en ella en los estudios superiores que realicé. Era una asignatura obligatoria en los tres primeros cursos, junto con el latín y francés.

Así, paso a contaros una situación que llevo sufriendo ya hace algún tiempo y que soporto en función del momento con mejor o peor ánimo.
Resulta que hace unos años se me ocurrió avalar a mi actual ex-pareja. La razón fue que se había quedado sin trabajo y aposté por ayudarle a iniciar un negocio seguro. Confiaba plenamente en él y creí que yendo mal podría venderlo y satisfacer el correspondiente préstamo.
Fue pasando el tiempo y después de catorce años de convivencia nos separamos. Como más o menos lo decidimos de mutuo acuerdo, yo más y él menos, en principio no dudé ni por un instante que dejara de pagar.

Actualmente llevo abonados ya unos 7 meses por algo que nunca va a ser mío. Si amigos, se vendió el negocio que yo le avalé sin comunicármelo y por supuesto sin amortizar una muy considerable cantidad que le quedaba pendiente; es más aun intentó embaucarme para que le prestara dinero en efectivo. Existe una palabra que define su proceder, estafa.
Pero no todo queda ahí. Cuando fui a hablar con el banco que constituyó el préstamo con aval, del que soy cliente de toda la vida y que por no hacer no les he discutido ni una sola comisión, me encuentro que me dicen que no quieren problemas y aunque reclame al final me tocará pagar. Conseguir que morosos de este tipo paguen es difícil y costoso y ellos van a lo seguro, el aval.
Me quedé atónita al oírlos y no pude menos que replicarles que parecía mentira que favorecieran más al delincuente, en este caso mi ex, que a un buen cliente.

A día de ayer, y después de muchos esfuerzos he conseguido del banco un documento que me será válido si decido ponerle una demanda. Si se declara insolvente me tocará pagar. Si por mi parte dejo de hacerlo una temporada, me corresponderá hacerlo después con intereses de demora.
El coste emocional y económico, os podréis imaginar que no es poca cosa. Aún en algún momento me sorprendo pensando que las cosas le habrán ido mal y que no le ha quedado otra. Como me dice un amigo a modo de consuelo, si es que de buena que eres, pareces tonta.

Por cierto, “el negocio” consistía en la compra de una licencia de taxi. Ahora la ha vendido, sacándole un pingüe beneficio, ya que normalmente es un valor al alza. Además él no pierde su trabajo ya que puede continuar conduciendo como taxista impunemente, y de hecho así lo está haciendo como asalariado de otro. El carné de taxista lo conserva.

Así que recomiendo encarecidamente a todo el que haya leído lo expuesto que se aseguren antes de confiar en alguien. Como dice mi hermano que es muy práctico, si los bancos te hacen firmar un contrato de siete paginas, algo debe decir en cuanto a las advertencias. Se trata de informarnos bien. Pedid un aval con todo tipo de garantías.

Por mi parte la única que me valió era la confianza que tenia depositada en el y el cariño que le profesaba.

diumenge, 10 de gener del 2010

Nadal

Al llarg de la meva vida porto aproximadament uns 850 dies gaudint de les vacances de Nadal al poble i al costat de la meva família. Malauradament ja fa 15 i 10 anys respectivament que els nostres pares ja no hi són entre nosaltres. Així tornant a fer càlculs resulta que amb el pare només vaig tenir la sort de gaudir-les uns 595 dies i amb la mare 680 dies.

Em sobta encara arribar a casa i no trobar-los esperant-nos amb il•lusió. Recordo com preparaven la nostra rebuda, comprant una mica els capricis de tots i elaborant la mare els menús que més ens agradaven . Des que ja no hi són tàcitament tenim un acord on reproduïm els dies principals, respectant la tradició dels canalons, els llagostins....... De cuinar s’encarrega sempre un dels meus germans. Li agrada molt fer-ho i té molta traça. La meva tasca és la de la neteja. A casa no hi viu cap de nosaltres de manera permanent i aprofito aquests dies per intentar fer-la en profunditat. El meu germà, el cuiner em diu que quan arribo estic sempre en “modo limpieza”.

Aquest any i degut a que hem renovat part del mobiliari he tingut una enyorança especial ja que he endreçat part dels objectes que conservem dels nostres pares. Especialment faré menció a les cartes de festeig que és van adreçar els meus pares i que la meva mare guardava amb gran cel.
No he pogut estar-me i n’he llegit moltes. Penso que no he fet malament. Tot i que sento haver envaït una mica la seva intimitat, crec que ells m’ho disculparien. Com s’estimaven i com estaven enamorats l’un de l’altre. Sorprèn que dient-se coses tan tendres la major part d’elles duen la senyal d’estar de dol, un costum de l’època i que consistia en portar com un marc de color negre al voltant del sobre i de la quartilla on escrivien. Em commou amb quina naturalitat es diuen que s’estimen i com es troben a faltar.
Jo, malgrat que imagino que com tothom no tots els meus records d’infantesa són bons, hi penso molt sovint en ells i en aquests dies especialment els trobo a faltar. Crec que recordar-los cada dia, no hi ha un sol dia que no em passi, és el millor que puc fer. Això em demostra que malgrat les circumstàncies, a totes les famílies n’hi ha, ens van educar el millor que van saber, però sens dubte amb tot el seu amor.

La meva intenció no és entristir a ningú que em llegeixi. Penso que simplement el que faig és honorar als meus pares.